Ruibarbo
El ruibarbo proviene de China y fue introducido en Europa en el siglo 14 por la Ruta de la Seda a través de puertos como Alepo y Esmirna. Más tarde, llegó al continente a través de nuevas rutas marítimas y también por vía terrestre cruzando Rusia. Su altura es de hasta tres metros y consta de grandes hojas con peciolos gruesos cuyo grosor oscila entre 2 a 5 centímetros. El color del peciolo varía entre el verde y el rojo, y es la única parte comestible ya que sus hojas son potencialmente tóxicas. Su tallo subterráneo es un rizoma que le sirve para almacenar nutrientes durante el invierno.



